EN BUSQUEDA DE MI BEBÉ
Llevaba varios años de matrimonio, disfrutábamos
al máximo de la relación mi esposo y yo; hasta que llegó el momento donde sentíamos
un vacío, ese sentimiento de que algo nos estaba faltando, esa sensación
paternal cuando ves los niños ajenos y deseas tener uno propio.
Pasaban los días y los meses y no
llegaba la gran noticia; nos sometimos a exámenes para saber si nuestra salud
estaba bien; el resultado: salud excelente; entonces la ansiedad comenzó
apoderarse de mí, la frustración de ver a otras mujeres quedar en embarazo con
tanta facilidad, me producía celos, me hacían dudar hasta del poder de
Dios, discutía porque sucedía esto con una pareja que anhelaba un bebé y tenía
como brindarle el amor y el bienestar que necesita un bebé y en cambio habían
miles de casos de mujeres y parejas que sin desearlo, le llegaba este
momento... NO ERA JUSTO!! ... pensaba yo.
Nos sometimos a tratamientos médicos, (todos infructuosos), gastamos mucho dinero en ellos... pero nada; hablaba con mis amistades una de ellas sicóloga, quien me expresaba que la ansiedad era uno de los principales inconvenientes que tenía para quedar en embarazo; después de esa conversación, hablé con mi esposo y empecé a tomar ese tema con calma; a partir de ese momento, dejaría todo en manos de Dios y abandonaría la ansiedad que me estaba abrumando; así que me dedique a trabajar, disfrutar de mi tiempo libre con mi familia, entre muchas otras cosas...
Sin embargo, pasaron varios años y nada, yo
estaba por cumplir los 36 años y se sentía la presión familiar y social, en la
que te preguntan: " Y para cuando el bebé?, " Anímense!",
"La familia solo está completa cuando llegan los hijos", etc... Mi
esposo y yo respondíamos con una sonrisa: "En cualquier momento los
sorprendemos" (la procesión va por dentro, nadie puede imaginar los que
está pasando al interior de una persona, y no falta los imprudentes), tocaba
disimular con sonrisas y respuestas indiferentes.
Seguíamos nuestras vidas muy bien, con mucha
tranquilidad, tomábamos cuantos menjurjes nos recomendaban, hasta visitamos
chamanes y todo personaje que prometiera ser capaz de dejarnos embarazados...
Fue toda una aventura.
Un día iba caminando y me pasó algo extraño, solo
llevaba dos cuadras caminadas y ya me sentía ahogada, tuve que parar y de
repente sentí una doble palpitación, era como si tuvieras dos
corazones... no puse mucha atención, más bien pensé, que necesitaba hacer más ejercicio,
que estaba muy floja; las sensaciones raras seguían, empecé a ver cambios en mi
estómago, mantenía inflamada, según yo, era mi colón... pasó un mes y tomé la decisión
de ir con mi esposo hacerme una prueba de embarazo, si salía negativo, buscaría
un médico especialista, pues parecería que tenía algo delicado en mi salud y
además solo tenía un atraso en mi periodo de 3 días.. Mi esposo me acompañó a
realizar esa prueba sanguínea de embarazo con mucha incredulidad, hasta yo la
tenía (lo más seguro era que saldría negativa).... Una vez realizada la prueba,
me indicaron que fuera por los resultados a las dos horas siguientes, pasadas
estas horas me entregaron los resultados y me dijeron MUCHAS FELICIDADES!.. Yo
estaba como perdida, mire a mi alrededor pensando que habían felicitado a otra
persona, pero no, era a Mí a quien felicitaban… Abrí el resultado y decía "POSITIVO",
en ese instante quede en shock, no salían palabras de mi boca; mi esposo, quien
estaba sentado en un andén me miró asustado por mi expresión y preguntó: que
paso?... le mostré el resultado y el silencio nos invadió a los dos... salimos
a caminar y pasados unos 5 minutos salió el llanto y las palabras de alegría,
al igual que mi esposo.
Era gracioso, como la emoción nos dejó
perplejos, no lo podíamos creer. Antes de avisar a nuestras familias, decidimos
hacernos otro análisis más e ir con un ginecólogo obstetra para
reconfirmar; efectivamente, el siguiente resultado confirmó que estaba en
embarazo y que además tenía más de dos meses de embarazo. En nuestra primera visita al ginecólogo,
pudimos ver a través de una ecografía a nuestro pequeño formándose... ya han
pasado dos años y medio desde el nacimiento de nuestro amado hijo, y no
podríamos ser más felices por ello.
Así pues, para aquellos que al igual que nosotros
tienen ese anhelo de ser padres, tengan Fe, no pierdan la calma, disfruten de
cada momento con su pareja, no pierdan la tolerancia el uno con el otro, si el
bebé demora en llegar, es porque aún no es el momento, nunca se culpen el uno
al otro... Y si no llega por razones de salud; piensen en otras alternativas, tales
como la adopción de un niño, consigan una mascota, salgan a viajar, en fin; No dejen de ser felices.

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